sábado, 2 de agosto de 2014

EL PERDÓN DE ASÍS Y LA PORCIUNCULA

EL PERDÓN DE ASÍS

En la Iglesia Catedral y en las Iglesias parroquiales

Desde el mediodía del 1º de agosto hasta la medianoche del 2 de agosto

Se le llama la Porciúncula -”porcioncita” – calificativo que se refiere a su pequeño tamaño, a una capillita que San Francisco de Asís reparó, y a la que le tuvo mucho cariño, por estar dedicada a Santa María de los Ángeles. En torno a ella, inició su Orden, y en torno a ella quiso pasar de este mundo a la vida eterna.
El dos de agosto se celebra la fiesta de Santa María de los Ángeles. Y en esta fecha y ya desde el mediodía anterior, se puede obtener en todos los templos franciscanos del mundo, en todas las parroquias y en todas las catedrales la indulgencia de la Porciúncula.

Antecedentes

En julio de 1216, Francisco de Asís pidió en Perusa a Honorio III que todo el que, contrito y confesado, entrara en la iglesita de la Porciúncula, ganara gratuitamente una indulgencia plenaria. De ahí el nombre de Indulgencia de la Porciúncula.

La Virgen se le apareció al fraile franciscano, Beato Conrado de Ofida, envuelta en un rayo de luz, con el Niño Jesús en sus brazos, bendiciendo a todos los peregrinos en la puerta de la Porciúncula; comprobando la aprobación porparte de Jesús y María .

La indulgencia Plenaria hoy

La Iglesia ha seguido, hasta nuestros días, otorgando y ampliando esa gracia extraordinaria. En la actualidad, esta Indulgencia puede obtenerse no sólo en Santa María de los Ángeles o la Porciúncula, sino en todas las iglesias franciscanas, y también en la iglesia catedral y en cada iglesia parroquial, desde el mediodía del 1ª de agosto hasta la medianoche del 2 de agosto, día de la Dedicación de la iglesita, una sola vez, con las siguientes condiciones:

1) visitar una de las iglesias mencionadas, rezando la oración del Señor y el Símbolo de la fe (Padrenuestro y Credo)

2) confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Papa.

Las mencionadas indulgencias ya están incluidas en la Constitución apostólica Indulgentiarum doctrina, Norma 15; aquí se han tenido en cuenta los deseos hasta ahora manifestados a la Sagrada Penitenciaría. En esta piadosa visita, de acuerdo con la Norma 16 de la misma Constitución apostólica, se reza la oración del Señor y el símbolo de la fe (Padrenuestro y Credo);

Esta Indulgencia Plenaria es una ocasión para renovar el don concedido por la Iglesia y hacer mucho bien espiritual a los fieles. También se puede alcanzar para ofrecerla por un alma del Purgatorio.